La trampa de las pantallas
Una desconexión de la realidad
La realidad de los teléfonos
Los teléfonos móviles fueron creados para conectar pero la realidad es que nos invitan a desconectarnos, de nosotros mismos y del momento presente.
Invertimos largas horas hojeando redes sociales, comparando nuestra rutina con la vida idealizada de otros, y eso nos llena de ansiedad y la sensación de no estar haciendo lo suficiente.
A esto se suma que la luz azul de las pantallas retrasa la producción de melatonina, alterando nuestro reloj biológico y retrasando el sueño. Terminamos acostándonos tarde, durmiendo mal y despertando agotados, atrapados en un círculo que afecta a nuestra salud física y emocional.
¿Y si volvemos a la esencial?
No se trata de renunciar a la tecnología, sino de recuperar el equilibrio.
Te dejo por aquí algunas ideas para empezar:
•Momentos sin pantalla: Deja el móvil fuera del dormitorio. La primera y la última hora del día deberían ser para ti, no para las notificaciones.
•Rituales de pausa: Haz un alto de 15 minutos para respirar profundamente en medio del día. Parece poco, pero tu mente lo agradecerá.
•Priorizar el descanso: No sacrifiques el sueño. Dormir bien es la base para rendir mejor.


